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Cuando la protección se pierde sin darse cuenta

Desde nuestro despacho especializado en Propiedad Industrial e Intelectual, hemos identificado una constante en nuestro desempeño: incluso empresas con intención de proteger su información más valiosa, a veces invalidan la protección por errores evitables. No se trata de negligencias, sino de desconocimiento de los requisitos legales clave. Como abogados expertos, aclaramos estos errores frecuentes y cómo corregirlos.

Requisitos legales para que exista un secreto empresarial

Ya sabemos que, según la Ley 1/2019 de Secretos Empresariales, para que la información sea considerada protegible como secreto, debe cumplir:

  1. Ser secreta, no ser generalmente conocida o fácilmente accesible.
  2. Tener un valor económico o estratégico por ser secreta.
  3. Estar sujeta a medidas razonables de protección.

Pero, muchos de los errores más comunes, surgen cuando no se toman medidas documentadas y constantes para demostrar estos requisitos.

Errores más frecuentes que desvirtúan la protección

  1. No etiquetar la información como “confidencial”Sin señalización clara, no se acredita que la información mereciera protección.
  2. Falta de protocolos escritos de acceso y gestión. Si los accesos no están controlados y registrados, no se puede probar quién tuvo acceso y en qué condiciones.
  3. Cláusulas contractuales desactualizadas o inexistentes. Ausencia de NDAs, pactos de no competencia o cláusulas claras con colaboradores y proveedores.
  4. No reaccionar ante indicios de filtración. Cada día cuenta; pasar por alto una sospecha puede debilitar cualquier futura acción legal.

Casos judiciales ilustrativos

Un caso paradigmático fue una empresa cuyo exdirectivo divulgó procedimientos sin protocolo de confidencialidad: la sentencia concluyó que no podía reclamar ninguna indemnización —la información no estaba debidamente protegida según la Ley—.

En otro fallo relevante (Audiencia Provincial de Madrid, SAP M 1124/2021), una PYME perdió el derecho a impedir la difusión de su know-how porque no había adoptado ninguna medida concreta de control interno pese a que la información era evidentemente valiosa.

Cómo proteger su información de forma efectiva

  • Documentación y etiquetado: Clasifique y etiquete todos los documentos clave como Confidencial o similar.
  • Protocolos formales de acceso: Implemente “need-to-know” y registros auditables de acceso.
  • Contratos actualizados: Use NDAs, pactos de no competencia y cláusulas robustas con empleados, colaboradores y proveedores.
  • Respuesta rápida ante incidentes: Active medidas legales y técnicas en cuanto detecte un posible incumplimiento.
  • Formación continua: Capacite a su equipo sobre obligaciones legales y protocolos de seguridad.
  • Auditorías periódicas: Evalúe el cumplimiento de los protocolos y actualice las medidas cuando cambien las circunstancias.

Conclusión

La protección de un secreto empresarial no se gana por el valor de la información, sino por la existencia de medidas activas y documentadas. Una omisión, por pequeña que parezca, puede desactivar completamente cualquier derecho legal.

En nuestro despacho, elaboramos sistemas integrales de protección, combinando medidas jurídicas, organizativas y técnicas para garantizar que sus activos estratégicos estén realmente defendidos.

Solicite una revisión legal y organizativa para confirmar que sus procesos cumplen con la Ley y proteger lo que más le aporta valor a su negocio.

Fuente: Fernández-Palacios Abogados

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